Normal

por Antonio

   Primero el insomnio. Después dejó de hablar y de comer. Desde luego, había algo muy extraño en aquella depresión que acabó con ella. Los psiquiatras sospecharon que se había llevado algún secreto a la tumba. Los 99 amigos de su cuenta de Facebook, todavía abierta, la echan de menos.

Anuncios