La madrastra

por Antonio

   —Ayer volvió a preguntarme por qué su primera mamá la abandonó.

   —¿Qué le contestaste?

   —Lo de siempre, que era muy joven, que fue una equivocación… Es terrible, habrá que decírselo algún día, ya va haciéndose mayor.

   —No te preocupes, querida. Se lo contaremos juntos. Seguro que lo entenderá.

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