Varios pájaros de un tiro

por Antonio

   Escaseaban los bosques. Mudáronse los duendes a jardines, parterres, macetas y herbolarios. Nocturnos, sigilosos, hipnóticos, susurraban a los dormidos humanos: “planta árboles; lo del libro y lo del hijo son bobadas”.

   Hubo menos libros malos; ahorrábase papel. Crecían mogollón los bosques. Se extinguían los humanos.

Anuncios