Pareja conchabada

por Antonio

   Ella, psicóloga, inundó la ciudad con publicidad de la Agencia SEA, que prometía realizar los deseos de sus clientes. Tras la entrevista inicial, se los quitaba de encima alegando imposibilidad manifiesta.

   Era un fraude. Solo pretendía alimentar la base de datos de futuros pacientes de su marido, psiquiatra.

Anuncios