Colaboración necesaria

por Antonio

   Yo no había escrito una línea en mi vida, pero me rompí la mano derecha en una pelea, me la escayolaron, sanó, y desde entonces ella sola saca el papel, coge el lápiz y venga, y no hay quien la detenga.

   Sin embargo, el sistema de lápiz y papel resulta hoy bastante rudimentario. Lo ideal es utilizar el ordenador, con la posibilidad de volver atrás, corregir, quitar y añadir. Por desgracia, lo he intentado muchas veces y siempre he fracasado: enseguida me quedo en blanco. Después de darle muchas vueltas, he descubierto dónde está el problema. Es mi mano izquierda, que no colabora en su parte del teclado. Por eso he vuelto a este tugurio del puerto, que ya se va llenando de marineros. Llevo tres whiskys y voy a pedir el cuarto. Veremos.

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